Carta de un adolescente a sus padres
- Phine
- 1 nov 2021
- 3 min de lectura
Actualizado: 1 nov 2021
Queridos mamá y papá,
Por favor, quédense conmigo.

En este momento no puedo pensar con claridad porque me falta una parte bastante importante de la corteza prefrontal. Es una parte bastante importante, tiene que ver con el pensamiento racional. Verás, no se desarrollará completamente hasta que tenga unos 25 años. Y desde mi punto de vista, los 25 parecen estar muy lejos.
Mi cerebro aún no está completamente desarrollado
No importa que sea inteligente; ni siquiera una calificación perfecta en mi examen de matemáticas me aÃsla de las etapas normales del desarrollo por las que todos pasamos. El juicio y la inteligencia son dos cosas completamente distintas.
Y lo mismo que hace que mi cerebro sea maravillosamente flexible, creativo y esponjoso, también me hace ser impulsivo. No necesariamente imprudente o negligente, pero sà más impulsivo de lo que seré más adelante.
Por favor, quédense conmigo
Asà que cuando me miran como si tuviera diez cabezas después de haber hecho algo "estúpido" o haber fallado en algo "inteligente", no me están ayudando realmente.
Los adultos responden a las situaciones con su córtex prefrontal (racionalmente), pero yo me inclino más por responder con mi amÃgdala (emocionalmente). Y cuando preguntan: "¿En qué estabas pensando?", la respuesta es que no lo estaba haciendo, al menos no de la forma en que ustedes lo hacen. Pueden culparme a mÃ, o pueden culpar a la madre naturaleza, pero, en cualquier caso, es lo que es.
En este momento de mi vida, entiendo que me aman, pero mis amigos lo son todo. Por favor, entiendan eso. En estos momentos elijo a mis amigos, pero, no se engañen, los estoy observando cuidadosamente.
Por favor quédense conmigo
Esto es lo que pueden hacer conmigo:
1. Den el ejemplo de ser un adulto.
Veo todos sus comportamientos y escucho todas las palabras que dicen. Puede que no los escuche, pero los oigo. Parece que soy impermeable a sus consejos, como si llevara un chaleco antibalas, pero sus acciones y palabras son penetrantes. Se los prometo. Si siguen mostrándome el camino, los seguiré, aunque me desvÃe muchas, muchas veces antes de llegar a nuestro destino.
2. Dejen que me las arregle por mà mismo.
Si me dejan experimentar las consecuencias de mis propias acciones, aprenderé de ellas. Por favor, denme un poco de rienda suelta y háganme saber que puedo resolver las cosas por mà mismo. Cuanto más lo hagan, más confianza y resiliencia desarrollaré.
3. Háblenme de ustedes.
Quiero que me cuenten todas las historias de las locuras que hicieron de adolescentes y lo que aprendieron de ellas. Luego denme el espacio para hacer lo mismo.
4. Ayúdenme con la perspectiva.
Sigan recordándome el panorama general. Les pondré los ojos en blanco y emitiré todo tipo de sonidos de gruñido. Les haré saber con toda claridad que no pueden entender nada de lo que estoy pasando. Pero los escucho. Realmente lo hago. Me resulta difÃcil ver más allá de la maleza en la que me encuentro inmerso. Ayúdenme a salir de esto y centrarme en ver lo qué hay afuera. Recuérdenme que este momento pasará.
5. Manténganme a salvo.
Por favor, recuérdenme que las drogas y el volante no se mezclan. Sigan diciéndome que me sacarán de cualquier situación peligrosa, sin enojos, sin sermones, sin preguntas. Pero también háganme saber una y otra vez que están ahà para escucharme cuando los necesite.
6. Sean amables
Aprenderé la bondad de ustedes y si son implacable en su bondad conmigo, algún dÃa imitaré ese comportamiento. No se burlen nunca de mà y por favor, no sean crueles. SÃganme la corriente, creo que lo sé todo. Probablemente ustedes también lo hacÃan a mi edad. Déjenlo pasar.
7. Muestren interés en las cosas que disfruto.
Algunos dÃas decidiré compartir mis intereses con ustedes y me harán sentir bien si los validan, al menos actuando con interés.
Por favor quédense conmigo
Con amor
Su adolescente
Por Helen Wingens



