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Lo que ha sido nuestra vida junto a Krysta

22 May 2017

 Se preguntarán ¿y quién es Krysta? Krysta es una niña que llegó a esta tierra vida hace exactamente 10 años y 6 meses, Krysta fue una bebé deseada no sólo por sus papás, sino por toda la gente que rodeaba la decisión del embarazo, estoy hablando exactamente de 4 hermanos mayores, abuelos, tíos y un montón de amigos que nos felicitaron la decisión de tener un nuevo bebé.

 

Desde la noticia de las condiciones óptimas para concebir, el proceso de su desarrollo en mi vientre y la expectativa del día del nacimiento fue un camino lleno de alegrías y besos en la panza de todo mundo, muchas pláticas sobre qué nombre llevaría, lo que significaba para los hermanos recibir un bebé nuevo, sonrisas y todo lo que envuelve la espera de un ser nuevo que se integra a una familia.

 

Por fin el día llegó y Krysta fue deslumbrada por la luz de este mundo a las 9:00 am en 23 de noviembre, todo hasta ese momento aparentaba estar en “orden” aunque nació pequeñita, todo indicaba un nacimiento como millones en este mundo.

 

Entonces un nuevo bebé formaba parte de nuestra vida cotidiana igual que con los niños anteriores: desvelos, muchos pañales que cambiar, olores a ropita de bebé, ternura por todos lados, las etapas de su desarrollo y así la vida pasaba con mucha felicidad.

 

De pronto algo empezó a cambiar, el comportamiento de Krysta no era el usual, por las noches dormía diferente, no sabíamos definir qué estaba pasando, nos comenzamos a hacer teorías sobre los problemas usuales que presentan los bebés, en este momento nuestro diagnóstico casero fue el de reflujo. Yo como mamá y aun dando pecho, cambié mi alimentación y rutinas para ayudarla, incluso la llevamos con un doctor que nos confirmó, basado en su experiencia con muchos críos, que efectivamente podría ser reflujo. Pero nada mejoraba, dejó de hacer cosas que ya lograba realizar y su comportamiento cada vez parecía más distinto a la referencia que teníamos, su papá con tres hijos mayores y yo de mi primer embarazo. Teníamos que hacer algo más.

 

Las decisiones fueron radicales, yo decidí dejar mi empleo de ese momento para darme todo el tiempo necesario de llevar a Krysta a consultas más especializadas. El primer doctor al que acudimos, un especialista pediatra, nos mencionó por primera vez la palabra convulsiones… en realidad sentí algo más que un balde de agua helada, sentí que me aventaban contra la pared del consultorio, un gancho al estómago que me dejaba sin aire, un miedo tremendo a lo desconocido y tantas sensaciones que seguramente muchos conocen y recuerdan del primer diagnóstico certero de nuestros hijos.

 

Hubo una etapa muy difícil posterior, llena de decisiones, falta de recursos, búsqueda de especialistas, me arrepentí por supuesto de haber dejado mi empleo por los gastos que esta nueva condición significarían, preocupación familiar, llanto, culpa, enojo y tanto más… para qué les cuento. Creo que todos en mayor o menor grado llegamos a sentir la palabra “Epilepsia”, la cual literalmente me taladraba la cabeza todos los días y a todas horas.

 

Pero como dicen después de la tormenta llega la calma y sale el sol… al principio los procesos dolorosos suelen cegarnos.

 

Luego una vez que digieres, aceptas y comprendes lo que te está pasando, te informas y todo toma otra forma y contexto.

 

Durante estos 10 años 6 meses que Krysta ha formado parte de nuestra vida, ha sido una maestra de vida. Cuando reviertes todo y abres tu corazón, te das cuenta que tener un ser con un padecimiento que denominamos capacidades especiales es una bendición, la vida sí se pone difícil pero también se pone re-linda, aprendes nuevas formas de comunicación y de proceder, desarrollas capacidades que ni imaginabas que tenías, te vuelves más tolerante y compasivo, atento a todo, saboreas la vida de otra manera.

 

Para la mayoría de las personas los procesos normales del desarrollo pasan casi desapercibidos… naturales, para mí son triunfos cotidianos, valoras más una sonrisa, un gesto, un movimiento… nuestra vida con Krysta en resumen se ha puesto maravillosa.

 

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